Celebrada en torno al solsticio de verano, la fiesta de San Juan es la festividad de la luz y el calor, simbolizando la expansión y la apertura hacia el mundo. Este tiempo es una oportunidad para que los niños celebren la libertad y la comunión con la naturaleza, en un ambiente de alegría y vitalidad. En la tradición Waldorf, se realizan fogatas y juegos al aire libre, actividades que fortalecen la conexión con la tierra y con la comunidad. San Juan es una celebración del gozo del espíritu y de la luz, antes de que el ciclo retorne hacia la introspección del otoño.